Apuntes de reproducción

 

Basándome en mis propias experiencias y en otras ajenas, encontré interesante escribir este artículo e intentar aportar mi granito de arena en el complicadísimo mundo de la reproducción canina.

El hecho de que cada vez con mayor frecuencia hayan perras que tras el intento de preñarlas se queden vacías o tengan uno o dos cachorros es inquietante.

Debemos primero de todo preguntarnos ¿está mi perra sana y preparada para reproducir?

Una pequeña infección que no de signos físicos (fiebre, mal estar, etc.) ya puede ser motivo suficiente para que impida la fecundación. Es muy frecuente en perras sobretodo que al orinar suelen acercarse demasiado al suelo. Cuando la perra está en celo la vulva se dilata mucho y es susceptible de recoger del suelo cualquier microorganismo nocivo. Este tipo de infecciones la mayoría de las veces no suelen dar signos y pueden estar latentes de un celo a otro, por tanto deberíamos hacer un simple frotis antes de hacer la monta y descartar cualquier vaginitis o similar.

En otras ocasiones puede ocurrir que la perra en el anterior celo haya tenido un embarazo psicológico, en el cual se hayan llegado a formar vesículas que no se han fecundado porque no ha habido esperma del macho. Estas vesículas pueden llegar a formar pequeños quistes totalmente benignos pero que sin embargo impiden un embarazo en un posterior celo.

Mal uso de los celos

El celo debe ser controlado desde los primeros días. Por norma general ovulan a partir del 8º-9º día de celo, esto no es matemática pura. Haciendo solo una citología vemos en que fase está el celo, pero para asegurarnos que estamos en el momento más fértil, debemos mirar los niveles de progesterona, que coinciden con los niveles de la hormona LH, responsable de la ovulación. Hay perras que no llegan a este momento hasta el 15º de celo, otras en cambio han tenido una progesterona óptima al 6º día de celo. Los niveles de progesterona se miran a través de un análisis de sangre. Existen dos formas de determinación de la progesterona: el test por colores y determinación numérica por analítica de sangre normal. El test nos da unos valores aproximados dependiendo del color del reactivo al añadir una gota de sangre, este es un sistema muy sencillo pero a veces poco fiable. Lo mejor es el valor numérico que nos dice el valor exacto. Para alcanzar el éxito con mayores probabilidades la monta se debe realizar cuando la progesterona sea de 10nm/ml. Realizar el análisis numérico nos es realmente útil cuando el macho se encuentra lejos.

Otra cosa que nos puede ocurrir es que la perra solo tenga uno o dos cachorros, el motivo suele ser el hacer la monta demasiado pronto, ella puede dejarse montar pero sin embargo faltar un par de días para llegar al momento más fértil.

Tampoco nos podemos fiar del instinto del macho, los hay que montan en cualquier momento y los hay más selectivos. Por tanto creo que es muy importante hacer hincapié en este tema, sobretodo si el macho se encuentra lejos.

¿Y los machos?

Pocas veces se nos ocurre que puede ser el macho el culpable. Perros mayores, o por el contrario perros jóvenes primerizos con esperma inmaduro. Sería muy útil asegurarnos de que el macho es fértil.

Otras consideraciones

Otros factores pueden influir negativamente en la reproducción, tanto en hembras como en machos. Insecticidas para el jardín, baños antiparasitarios mal utilizados, lubricantes tipo vaselina (frecuentemente usado en perras primerizas al hacer la monta), incluso un criador de dogo alemán me contó los problemas que tuvo hasta averiguar que sus hembras no se quedaban embarazadas porque rociaba a sus perros con autan para protegerles del mosquito de la leismania, al mirar el semen de sus dos machos al microscopio ¡¡ no tenían espermatozoides !!

Otra reflexión que hago yo es ¿la alimentación de nuestros perros a base de piensos es realmente buena? ¿que pasaría si nosotros comiésemos siempre comida enlatada?