| Uréter ectópico |
| Antes de
saber que son los uréteres ectopicos, uno debe entender la
anatomía normal del tracto urinario.
Los riñones representan un sistema de filtrado de residuos muy avanzado, donde el producto final es la orina. La orina se produce de forma continua y transportada a la vejiga urinaria para el almacenamiento. Las tuberías pequeñas a través de las cuales se transporta la orina desde los riñones a la vejiga son los uréteres. La vejiga almacena la orina hasta que pueda ser descargada voluntariamente. El conducto que conecta la vejiga con el exterior es la uretra. El uréter ectópico es una anomalía congénita en la que uno o los dos uréteres, en lugar de desembocar en la vejiga, lo hacen en la uretra, vagina o útero. Los uréteres normalmente abocan a la vejiga en el llamado trígono vesical. En el 70% de los casos el uréter ectópico desemboca en la vagina, en la uretra el 12%, en el cuello de la vejiga el 8% y en el útero el 3%. Los uréteres ectopicos se diagnostican con más frecuencia en hembras que en machos, aunque se piensa que puede deberse a que en los machos el esfínter uretral puede impedir hasta cierto punto las pérdidas constantes de orina, el síntoma más común en estos pacientes. La mayoría de los pacientes tienen menos de un año de edad en el momento del diagnóstico. La enfermedad tiene un componente genético y por lo tanto los animales afectados no deberían emplearse como reproductores. Las variaciones en la malformación de los uréteres da como resultado varias alternativas en desembocadura. En la práctica clínica se distinguen 3 situaciones:
- Ectopia extramural a uretra: el uréter sobrepasa el trígono y desemboca en uretra o vagina. - Ectopia intramural: el uréter atraviesa las capas serosa y muscular de la vejiga de forma habitual, pero la apertura en la mucosa no es correcta. Puede hacer un túnel en la submucosa hasta uretra o tener una apertura normal en vejiga y continuar en túnel hasta uretra. - Ectopia a útero: puede ser al cuerpo o al cuello. Es mucho menos frecuente.
El uréter ectópico puede ser uni- o bilateral, lo que determina el cuadro clínico: el uréter ectópico unilateral se relaciona con un cuadro de incontinencia urinaria continua, habiendo además micciones voluntarias y conscientes. En el caso del uréter ectópico bilateral el paciente no tiene micciones voluntarias y conscientes, sino que gotea orina constantemente, excepto cuando uno o ambos uréteres terminan en la uretra proximal, en cuyo caso podría haber reflujo de orina hacia la vejiga y en consecuencia micciones normales. Debemos sospechar de la existencia de un uréter ectópico en todos aquellos animales que presenten incontinencia urinaria desde el nacimiento.
Generalmente el diagnóstico del uréter ectópico en machos se realiza más tardíamente que en hembras. Esto podría deberse a que la uretra masculina es más larga y el mecanismo del esfínter uretral más eficiente, lo que retrasa el desarrollo de la incontinencia. En pacientes con uréter ectópico es frecuente encontrar otras malformaciones como hidroureter, hodronefrosis, pielonefritis, hipoplasia vesical y aplasia renal. Otros signos habituales son la dermatosis crónica vulvar debida a la humedad constante, y la infección persistente del tracto urinario.
El diagnóstico se realizará mediante pruebas radiológicas: la urografía endovenosa y la vaginourocistografia. Antes de realizar estas pruebas, como método de descarte se suele hacer una ecografía urinaria, si bien no nos dará una imagen exacta de donde desemboca el uréter, podremos descartar las malformaciones que generalmente lo acompañan, si existe alguna de ellas se procede a realizar alguna de las pruebas más complejas. Otras pruebas complementarias empleadas en el diagnostico incluyen analítica sanguínea y urinaria para ver la función renal.
El tratamiento es quirúrgico y el pronóstico general es bueno. En algunos casos la incontinencia urinaria persiste después de la cirugía, la cual cabe esperar que desaparezca con el tiempo. Una cuarta parte de los animales tratados no mejoran en absoluto.
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